24 de octubre de 2008

Cuento

Yo era dèbil,
rubia, poetisa, bien casada.
Tenìa deudas
y una salud de panetela blanca.
Hicimos una casa pobremente,
muchas ventanas:
para enseñar nuestros besos a las nubes,
para que el sol entrara.

La casa era tan bella
que tù nunca dormìas.
Ya no eras abogado ni poliomielìtico
ni nada.
Nunca dije:
¿cuàndo vas a poner esa demanda?
porque yo tampoco
cocinaba.

Fueron dìas
como no quedan otros en las ramas.
Yo me empeñaba en sembrar algo en el patio:
tus gatos lo orinaban,
pero era tan feliz que no podìa
decir malas palabras.
Ay, una tarde...
( Septiembre tomò parte en la desgracia ),
Ay, una tarde
( Dios estarìa sacando crucigramas );
ay, una tarde
pusiste tantas piedras en mi saya
que desde entonces
ando inventándome la cara.
El cuchillo
tenìa la forma de tu alma;
yo quería ser otra, hablar de las estrellas...
( sobraron noche y cama ).
Yo me empeñaba en sembrar algo en tu pecho:
tus gatos lo orinaban,
y era tan infeliz que no podía
decir buenas palabras.

Tarde en otoño.
Mirè las sàbanas amargas,
el jarro de la leche,
las cortinas,
y el crepùsculo me convirtiò en su mancha.
( Yo era un clavel podrido de repente,
un canario botado ).
Con empujones que lo gris me daba,
entre temblores,
volvì a la falda
de mi madre.

Pasaron tantas cosas
mientras yo me bebìa la soledad a cucharadas...

Un viernes
-un viernes en que tu olvido me enterraba-
lleguè a la esquina
deja casa.
Estaba allì como una tumba diferente,
se veìa otra luz por las ventanas.
Tuve miedo de odiar...
(Ya era hasta mala).

Pasaron tantas cosas;
el tiempo fue cosiendo mi mirada.

Ahora no pueden asustarme con los truenos
porque la luz me alza.
Ahora no pueden confundirme con un libro.
Soy la palabra recobrada.
¡Rìanse,
agujas que en mi carne se desmandan;
rìanse,
arañas que me tejen la mortaja;
rìanse,
que a mì, tambièn, carajo, me da gracia!


Carilda Oliver labra

9 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Bello sentimiento de ternura mezclada con la amargura de la tristeza... pero que a la vez encuentras con capricho tu sonrisa...

saludos bonito

un abrazo

malena dijo...

Guau! No conozco muchos poetas, o sea que autores ni pío pero esta poesía es alucinantemente trágica, brutalmente intensa y finalmente hasta feliz..
besos.

Shanty dijo...

Muy buena historia.
Te dejo un saludo y un abrazo,
Shanty

mi despertar dijo...

Hermoso blog conbinado de poetas que pintan la vida con palabras

Shanty dijo...

Paso a saludarte Uma. Un beso y lo mejor para tí,
Shanty

яαιηвσω ιη тнє ∂αяк dijo...

que encantador!!!
me gusto, te lleva poco a poco como si fuera una ola, hasta la cresta y despues descendiendo.
aun asi, es algo triste no ser visto por el otro, gritar y no ser escuchada, mientras que tus ojos claman aquello que tus palabras no pueden decir.
me gusto

LEO MARES dijo...

un placer leerte. Seguiré dando vueltas por aquí.
un saludo

Donelia Pérez dijo...

El tiempo y las experiencias hacen que maduremos y ese mismo tiempo hace mirar atrás con otros ojos...

Las del Muelle dijo...

Gracias a tod@s este sitio sigue en pie, gracias a ustedes, a sus maravillosos aportes.
Un beso.
Uma.